Como cuando siempre había algo horneándose.
Chocolate tibio y envolvente, con olor a cocina con el horno prendido. Un permiso chiquito para darse un gusto.
Ideal para: tardes de invierno, una película, la merienda.
Regalala si: nunca dice que no a algo dulce.
Detalles
Lista para regalar: viaja en su caja, con una tarjeta de cuidados donde escribimos a mano el nombre de quien la recibe.
Cuidados: la primera vez, dejala encendida hasta que se derrita toda la superficie (1 a 2 horas). Cortá el pabilo a 5 mm antes de cada uso y no la dejes prendida más de 3 horas seguidas.
